Nuestro drone de ala fija T-1 es 100% autónomo.

Esto implica que no hace falta ser un experto piloto de ala fija, sino un buen planificador de rutas.

Drone realizando vuelo fotogramétrico
Programar un vuelo en el T-1 es muy sencillo, y consta de 3 pasos fundamentales

 

  • Estudio previo del terreno:

Estudiar con anterioridad al vuelo el terreno sobre el que se va a volar, observando puntos despejados sobre los que realizar aterrizajes, prestando especial interés en que la senda de descenso del drone, quede despejada. El T-1 es un drone resistente a impactos y fácilmente reparable, pero un estudio previo del terreno nos ahorrará tiempo posteriormente.

  • Planificación de ruta

Planificar una ruta autónoma con nuestro drone T-1 es muy sencillo, tan solo requiere de delimitar el espacio de vuelo con marcadores haciendo click sobre el mapa y establecer nuestros requisitos de calidad de imagen, como el solape, altura de vuelo y resolución del terreno en cm por pixel. Una vez insertados los parámetros, el software establecerá automáticamente una patrón de vuelo teniendo en consideración los datos anteriormente especificados, controlando el disparador de la cámara para que tome fotografías en el momento preciso.

También nos ofrecerá datos interesantes como el tiempo de vuelo, la distancia recorrida y el total de área a mapear, así como el número de fotos tomadas y el intervalo de las mismas.

Además de la funcionalidad de planificación, cuenta con un sistema de navegación adaptativa, por el cual el drone es capaz de ganar o perder altura en función del desnivel de terreno, asegurando al operador, por ejemplo, de que no va a chocarse contra una colina que se alce sobre la altura de vuelo definida originalmente.

  • Aterrizaje

Hay tres opciones para aterrizar el T-1

  1. Manual: una vez el drone termina la misión, vuelve al punto de lanzamiento sobre el cuál se queda orbitando en espera de que el operador lo aterrice manualmente. Es la mejor opción para pilotos experimentados ya que ahorra tiempo de vuelo y gana en precisión, generalmente, no requiere planificación.
  2. Asistido: el drone realiza de manera autónoma toda la aproximación (descenso de altura controlado) hasta pocos metros del punto de aterrizaje, donde el operador realiza cambio a manual y controla el cabeceo del avión para aterrizar. Este modo es muy útil si tenemos obstáculos en la pista de aterrizaje y queremos salvarlos, pero no tenemos la suficiente experiencia como para realizar la maniobra de aproximación por nosotros mismos.
  3. Automático: es especialmente práctico cuando tenemos una pista de aterrizaje o camino libre de obstáculos, el drone aterriza con una precisión (hacia delante o hacia atrás) de 10 metros sobre el punto deseado, la precisión transversal es inferior a los 3 metros, permitiendo aterrizar en caminos o pistas rectas improvisadas

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